Este blog pretende redescubrir la fantasía del reino animal

10 noviembre, 2005

EL PRIMER BESTIARIO


No fue idea de los medievales recopilar el simbolismo de seres tanto animados como inanimados. El primer libro de este tipo se conoce como Physiologus (Fisiólogo) y tiene un origen algo incierto.

Escrito originalmente en griego, algunos lo sitúan en Alejandría en el siglo II, otros señalan que es de entre los siglos III y V d.C. Su autoría no se sabe con certeza, pero se le ha atribuido a Pedro de Alejandría, San Juan Crisóstomo, San Basilio, San Ambrosio y San Jerónimo.

El Fisiólogo o Naturalista (de su traducción del griego) describe animales, seres imaginarios, piedras y árboles y les otorga cualidades simbólicas y fantásticas.


Con el tiempo, el Fisiólogo llegó a manos de religiosos medievales quienes tradujeron la obra del griego a diferentes idioma. En este proceso, el contenido fue evolucionando y los seres adquirieron valores moralizantes cristianos.


Gracias al trabajo de traducción y copia del Fisiólogo realizado por los religiosos medievales, la obra pasó de ser un exclusivo texto erudito a uno de los libros más leídos de la Edad Media en Europa.


El manuscrito más antiguo que se conserva es del S. VII. Hoy, uno de los textos mejor conservados se encuentra en la Biblioteca de Bodleian de Oxford y es de mediados del S. XII.